8 de mayo de 2019

El pasado abril iniciamos los talleres sobre gestión de vivieros y restauración con un nuevo enfoque destinado a impulsar el vivero como un negocio rentable y sostenible.
Este año hemos cambiado el planteamiento de las capacitaciones sobre viveros, pues en lugar de centrarnos en técnicas de recolección de semillas, preparación de sustratos, manejo de plántulas en vivero y acondicionamiento de infraestructuras, nos hemos enfocado en iniciar la preparación como emprendedores con visión de empresarios.
El pasado abril iniciamos los talleres sobre gestión de vivieros y restauración con un nuevo enfoque destinado a impulsar el vivero como un negocio rentable y sostenible.
Los talleres de este año suponen el colofón final al ciclo de capacitaciones en viveros y restauración ecológica de canteras, ofrecidas a lo largo de los tres años de ejecución del “Plan de Acción para la Biodiversidad” de CEMEX.
Durante todo este tiempo estas capacitaciones han sido, y son, dirigidos a las asociaciones comunitarias conservacionistas, viveristas y moradores del área de Chilibre, Calzada Larga y Caimitillo, sitios contiguos al Parque Nacional Chagres; además de personal de CEMEX-Panamá.
Como mencionamos anterioremente, este año hemos cambiado el planteamiento de las capacitaciones sobre viveros, pues en lugar de centrarnos en técnicas de recolección de semillas, preparación de sustratos, manejo de plántulas en vivero y acondicionamiento de infraestructuras, nos hemos enfocado en iniciar la preparación como emprendedores con visión de empresarios.
Para ello se eligió al propietario de un vivero de Santiago de Veraguas (Vivero Castillo), para transmitirles su experiencia como empresario joven, cuyo negocio inició cuando Castillo tenía apenas ocho años de edad, y ahora, dieciséis años después, tiene una sucursal en Chitré y acaba de incursionar en el negocio móvil, con un “plant truck”.
En el taller se invitó a los participantes a pensar en varios aspectos del negocio, como el mercado actual y potencial, sus conocimientos técnicos básicos, sus metas a mediano plazo y su competencia. Además, se les presentó la técnica del análisis FODA para ayudarlos a reconocer sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.
Tras estos ejercicios grupales, se les pidió que para el próximo taller trajeran un ejemplo de las facturas empeladas por ellos para sus negocios, para así iniciar el módulo de contabilidad básica y enseñarlos a calcular los costos incluidos en sus operaciones y puedan calcular el precio de sus productos.
Respecto al taller de restauración de las canteras, realizado también en abril, consistió en presentar la ubicación de las tres parcelas por establecer este año y la lista de especies potenciales para plantar en ellas.
8 de mayo de 2019

El pasado abril iniciamos los talleres sobre gestión de vivieros y restauración con un nuevo enfoque destinado a impulsar el vivero como un negocio rentable y sostenible.
El pasado abril iniciamos los talleres sobre gestión de vivieros y restauración con un nuevo enfoque destinado a impulsar el vivero como un negocio rentable y sostenible.
Los talleres de este año suponen el colofón final al ciclo de capacitaciones en viveros y restauración ecológica de canteras, ofrecidas a lo largo de los tres años de ejecución del “Plan de Acción para la Biodiversidad” de CEMEX.
Durante todo este tiempo estas capacitaciones han sido, y son, dirigidos a las asociaciones comunitarias conservacionistas, viveristas y moradores del área de Chilibre, Calzada Larga y Caimitillo, sitios contiguos al Parque Nacional Chagres; además de personal de CEMEX-Panamá.
Como mencionamos anterioremente, este año hemos cambiado el planteamiento de las capacitaciones sobre viveros, pues en lugar de centrarnos en técnicas de recolección de semillas, preparación de sustratos, manejo de plántulas en vivero y acondicionamiento de infraestructuras, nos hemos enfocado en iniciar la preparación como emprendedores con visión de empresarios.
Para ello se eligió al propietario de un vivero de Santiago de Veraguas (Vivero Castillo), para transmitirles su experiencia como empresario joven, cuyo negocio inició cuando Castillo tenía apenas ocho años de edad, y ahora, dieciséis años después, tiene una sucursal en Chitré y acaba de incursionar en el negocio móvil, con un “plant truck”.
En el taller se invitó a los participantes a pensar en varios aspectos del negocio, como el mercado actual y potencial, sus conocimientos técnicos básicos, sus metas a mediano plazo y su competencia. Además, se les presentó la técnica del análisis FODA para ayudarlos a reconocer sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.
Tras estos ejercicios grupales, se les pidió que para el próximo taller trajeran un ejemplo de las facturas empeladas por ellos para sus negocios, para así iniciar el módulo de contabilidad básica y enseñarlos a calcular los costos incluidos en sus operaciones y puedan calcular el precio de sus productos.
Respecto al taller de restauración de las canteras, realizado también en abril, consistió en presentar la ubicación de las tres parcelas por establecer este año y la lista de especies potenciales para plantar en ellas.