13 de junio de 2019

El mercurio es un elemento natural presente en el aire, el agua y el suelo y según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es uno de los productos químicos más peligrosos, nocivos y con mayores repercusiones para la salud pública.

 

Bajo el nombre, Construyendo coaliciones locales y globales para la gestión de basura y productos químicos hacia el cero uso, suministro, comercio y emisiones de mercurio, el taller planteó el rol que las ONG pueden asumir para reducir significativamente la exposición al mercurio, pues se necesita una acción internacional coordinada.

 

El mercurio es un peligroso metal neurotóxico que ahora es omnipresente en el entorno mundial, debido a décadas de liberaciones antropogénicas descontroladas. Principalmente a través de extensas descargas por parte de centrales eléctricas a carbón, productos de mercurio añadido, de la eliminación de desechos, de minería de oro artesanal y a pequeña escala (MAPE)– y otras fuentes– el mercurio contamina los suelos, las vías navegables, a los alimentos marinos y a las personas. Para reducir significativamente la exposición al mercurio, se necesita una acción internacional coordinada.
El Convenio de Minamata sobre el mercurio, que entró en vigor el 16 de agosto del 2017, refleja la voluntad del mundo de controlar el uso, el almacenamiento comercial, la oferta y las emisiones de mercurio. Este representa un hito importante en los esfuerzos mundiales para reducir los impactos adversos del mercurio.
Con motivo del peligro que representa este metal para el ambiente, en el mes de junio se realizó un taller en Ciudad de Panamá, organizado por EEB (European Environmental Bureau)/ZMWG (Zero Waste Working Group) – PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)/PPD (Programa de Pequeñas Donaciones) del GEF (Global Environment Fund) que congregó a representantes de 13 paises de América y el Caribe. A esta reunión asistió Grecia Medina, Directora de Desarrollo de ANCON.
Bajo el nombre, Construyendo coaliciones locales y globales para la gestión de basura y productos químicos hacia el cero uso, suministro, comercio y emisiones de mercurio, el taller planteó el rol que las ONG pueden asumir para reducir significativamente la exposición al mercurio, pues se necesita una acción internacional coordinada.
En este aspecto destacan varias líneas de acción estudiadas durante el taller: ayudar en el desarrollo e implementación de una Hoja de Ruta Nacional para la eliminación gradual de productos de mercurio añadido, ayudar a los hospitales a operar libres de mercurio con enfoque en termómetros y otros aparatos, y sensibilizar a los inspectores fronterizos de los organismos gubernamentales y medios de comunicación sobre el Convenio de Minamata.
13 de junio de 2019

El mercurio es un peligroso metal neurotóxico que ahora es omnipresente en el entorno mundial, debido a décadas de liberaciones antropogénicas descontroladas. Principalmente a través de extensas descargas por parte de centrales eléctricas a carbón, productos de mercurio añadido, de la eliminación de desechos, de minería de oro artesanal y a pequeña escala (MAPE)– y otras fuentes– el mercurio contamina los suelos, las vías navegables, a los alimentos marinos y a las personas. Para reducir significativamente la exposición al mercurio, se necesita una acción internacional coordinada.
El Convenio de Minamata sobre el mercurio, que entró en vigor el 16 de agosto del 2017, refleja la voluntad del mundo de controlar el uso, el almacenamiento comercial, la oferta y las emisiones de mercurio. Este representa un hito importante en los esfuerzos mundiales para reducir los impactos adversos del mercurio.
Con motivo del peligro que representa este metal para el ambiente, en el mes de junio se realizó un taller en Ciudad de Panamá, organizado por EEB (European Environmental Bureau)/ZMWG (Zero Waste Working Group) – PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)/PPD (Programa de Pequeñas Donaciones) del GEF (Global Environment Fund) que congregó a representantes de 13 paises de América y el Caribe. A esta reunión asistió Grecia Medina, Directora de Desarrollo de ANCON.
Bajo el nombre, Construyendo coaliciones locales y globales para la gestión de basura y productos químicos hacia el cero uso, suministro, comercio y emisiones de mercurio, el taller planteó el rol que las ONG pueden asumir para reducir significativamente la exposición al mercurio, pues se necesita una acción internacional coordinada.
En este aspecto destacan varias líneas de acción estudiadas durante el taller: ayudar en el desarrollo e implementación de una Hoja de Ruta Nacional para la eliminación gradual de productos de mercurio añadido, ayudar a los hospitales a operar libres de mercurio con enfoque en termómetros y otros aparatos, y sensibilizar a los inspectores fronterizos de los organismos gubernamentales y medios de comunicación sobre el Convenio de Minamata.