23 de septiembre de 2019

Gracias a eventos como la limpieza anual de playas costas y ríos, contamos con regulaciones que se han empezado a implementar en nuestro país, como la Ley 1 del 2018 cuyo objetivo es promover el uso de bolsas reutilizables.
La Limpieza Nacional de Playas, Costas y Ríos siempre ha sido de importancia y resulta esperanzador ver a miles de voluntarios que se unen con el mismo propósito, evitar que la basura llegue a nuestros mares.

Desde hace 28 años grupos de voluntarios vienen organizando la Limpieza Nacional de Playas, Costas y Ríos en el mes de septiembre en diferentes puntos del país, en conmemoración al International Coastal Clean up Day que organiza Ocean Conservancy a nivel mundial. Esta actividad siempre ha sido de importancia por dos motivos: por un lado, es esperanzador ver a miles de voluntarios que se unen con el mismo propósito, evitar que la basura llegue a nuestros mares y que sigue en aumento a pesar de muchos esfuerzos debido al crecimiento de la población, siendo el plástico desechable el material que abunda en mayor proporción, y por otro, caracterizar los materiales que más abundan en nuestras costas para enfocar nuestros esfuerzos de incidencia a políticas públicas o campañas educativas. Gracias a eventos como la limpieza anual de playas costas y ríos, contamos con regulaciones que se han empezado a implementar en nuestro país, como la Ley 1 del 2018 cuyo objetivo es promover el uso de bolsas reutilizables.
Adicionalmente en el 2018 se aprobaron dos leyes de gran importancia ambiental en la gestión de residuos, la Ley 6 de 2018 que establece la gestión integrada de residuos sólidos en las instituciones públicas y la Ley 33 de 2018 que establece la política basura cero y su marco de acción para la gestión integral de residuos. Esperamos las instituciones gubernamentales den el ejemplo haciendo cumplir la ley que mandata el establecimiento de sistemas de residuos adecuada incluyendo el reciclaje, y esperamos pronto contar con la reglamentación de la Ley 33 que mandata que los municipios sean responsables por el establecimiento de sistemas de reciclaje.
Seguir tomando acción a todos los niveles es de vital importancia, pues el océano está enfrentando una acumulación de basura marina sin precedentes que trasciende fronteras e impacta directamente sobre el balance ecológico de la vida del Planeta, pues se estima que 8 millones de toneladas de basura llegan a los mares todos los años, en su mayoría plástica. Esto esta afectando la salud de los océanos y su rol de sumidero de CO2, el más importante para el Planeta, debido a que las algas que hacen parte de la fotosíntesis, han disminuido su capacidad de absorber carbono en un 30% lo que contribuye a acelerar el cambio climático.
La Limpieza Nacional de Playas, Costas y Ríos es liderada por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), la Asociación Panamá Verde, la Fundación para la Protección del Mar (PROMAR), y la Sociedad Audubon de Panamá (SAP), que suman voluntarios y caracterizan los desechos recogidos que se cuentan y tabulan para ser ingresados posteriormente a la estadística mundial manejada por Ocean Conservancy. Panamá a pesar de ser un país pequeño se encuentra en el top 20 mundial de personas que participan en esta actividad.
Con las limpiezas de playas realizadas en los últimos años, se ha hecho más evidente que el próximo reto que tiene Panamá es regular el uso del foam para envases de alimentos particularmente, pues este material es encontrado en las costas y ecosistemas terrestres del país en pequeños trozos casi imposibles de recoger.El reciclaje del foam es costoso y muy pocos países lo realizan pues el material se contamina en contacto con los alimentos, se rompe en pequeños trozos y es sumamente liviano lo que facilita su dispersión por lo que recolectarlo requiere un gran esfuerzo. Es por esto que solicitamos una regulación integral que incluya su importación, distribución, comercialización y uso no sólo en zonas costeras o áreas protegidas sino a nivel nacional.
Nuestro país cuenta con costas en dos océanos, el Atlántico y el Pacífico, por lo que debemos velar por su conservación, no sólo por el aporte que los mares ofrecen para la actividad pesquera que es el sustento de tantos panameños o los innumerables atractivos turísticos que el océano ofrece sino como parte de la protección de nuestros sumideros de carbono. Por esto invitamos a todos a ser conscientes de cada una de las decisiones de consumo que realizamos a diario a nivel gubernamental, empresarial e individual.
4 de septiembre de 2019

Desde hace 28 años grupos de voluntarios vienen organizando y la limpieza nacional de playas, costas y ríos en el mes de septiembre en diferentes puntos del país, en conmemoración al International Coastal Clean up Day que organiza Ocean Conservancy a nivel mundial. Esta actividad siempre ha sido de importancia por dos motivos: por un lado, es esperanzador ver a miles de voluntarios que se unen con el mismo propósito, evitar que la basura llegue a nuestros mares y que sigue en aumento a pesar de muchos esfuerzos debido al crecimiento de la población, siendo el plástico desechable el material que abunda en mayor proporción, y por otro, caracterizar los materiales que más abundan en nuestras costas para enfocar nuestros esfuerzos de incidencia a políticas públicas o campañas educativas. Gracias a eventos como la limpieza anual de playas costas y ríos, contamos con regulaciones que se han empezado a implementar en nuestro país, como la Ley 1 del 2018 cuyo objetivo es promover el uso de bolsas reutilizables.
Adicionalmente en el 2018 se aprobaron dos leyes de gran importancia ambiental en la gestión de residuos, la Ley 6 de 2018 que establece la gestión integrada de residuos sólidos en las instituciones públicas y la Ley 33 de 2018 que establece la política basura cero y su marco de acción para la gestión integral de residuos. Esperamos las instituciones gubernamentales den el ejemplo haciendo cumplir la ley que mandata el establecimiento de sistemas de residuos adecuada incluyendo el reciclaje, y esperamos pronto contar con la reglamentación de la Ley 33 que mandata que los municipios sean responsables por el establecimiento de sistemas de reciclaje.
Seguir tomando acción a todos los niveles es de vital importancia, pues el océano está enfrentando una acumulación de basura marina sin precedentes que trasciende fronteras e impacta directamente sobre el balance ecológico de la vida del Planeta, pues se estima que 8 millones de toneladas de basura llegan a los mares todos los años, en su mayoría plástica. Esto esta afectando la salud de los océanos y su rol de sumidero de CO2, el más importante para el Planeta, debido a que las algas que hacen parte de la fotosíntesis, han disminuido su capacidad de absorber carbono en un 30% lo que contribuye a acelerar el cambio climático.
La Limpieza Nacional de Playas, Costas y Ríos es liderada por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), la Asociación Panamá Verde, la Fundación para la Protección del Mar (PROMAR), y la Sociedad Audubon de Panamá (SAP), que suman voluntarios y caracterizan los desechos recogidos que se cuentan y tabulan para ser ingresados posteriormente a la estadística mundial manejada por Ocean Conservancy. Panamá a pesar de ser un país pequeño se encuentra en el top 20 mundial de personas que participan en esta actividad.
Con las limpiezas de playas realizadas en los últimos años, se ha hecho más evidente que el próximo reto que tiene Panamá es regular el uso del foam para envases de alimentos particularmente, pues este material es encontrado en las costas y ecosistemas terrestres del país en pequeños trozos casi imposibles de recoger.El reciclaje del foam es costoso y muy pocos países lo realizan pues el material se contamina en contacto con los alimentos, se rompe en pequeños trozos y es sumamente liviano lo que facilita su dispersión por lo que recolectarlo requiere un gran esfuerzo. Es por esto que solicitamos una regulación integral que incluya su importación, distribución, comercialización y uso no sólo en zonas costeras o áreas protegidas sino a nivel nacional.
Nuestro país cuenta con costas en dos océanos, el Atlántico y el Pacífico, por lo que debemos velar por su conservación, no sólo por el aporte que los mares ofrecen para la actividad pesquera que es el sustento de tantos panameños o los innumerables atractivos turísticos que el océano ofrece sino como parte de la protección de nuestros sumideros de carbono. Por esto invitamos a todos a ser conscientes de cada una de las decisiones de consumo que realizamos a diario a nivel gubernamental, empresarial e individual.