07 de marzo

Muchas grandes ciudades tienen lugares donde muestran a los visitantes, nacionales o extranjeros, parte de la riqueza de plantas del país, de la región o del mundo. A estos lugares se les conoce como jardines botánicos porque reúnen el atractivo de un jardín con la interpretación sobre el origen, usos y peculiaridades de las plantas que los conforman.

Si bien la ciudad de Panamá cuenta con dos jardines botánicos, al presentarse la oportunidad de diseñar y plantar un jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, que se inaugurará próximamente desde ANCON asumimos el reto con emoción al poder contribuir a la valoración y conocimiento de nuestra flora nativa.

Desde ANCON estamos trabajando en la creación de un nuevo jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, y será inaugurado a lo largo de este año.
Muchas grandes ciudades tienen lugares donde muestran a los visitantes, nacionales o extranjeros, parte de la riqueza de plantas del país, de la región o del mundo. A estos lugares se les conoce como jardines botánicos porque reúnen el atractivo de un jardín con la interpretación sobre el origen, usos y peculiaridades de las plantas que los conforman.
Si bien la ciudad de Panamá cuenta con dos jardines botánicos, al presentarse la oportunidad de diseñar y plantar un jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, que se inaugurará próximamente desde ANCON asumimos el reto con emoción al poder contribuir a la valoración y conocimiento de nuestra flora nativa.
Este jardín es un trabajo sumamente importante, y se destacará del resto de los jardines de la ciudad por ser el primero en reunir una colección compuesta únicamente de especies nativas elegidas por sus características de adaptación al clima, por su facilidad de reproducción y por su bajo costo de mantenimiento. Su importancia trasciende el objetivo de embellecer el área, pues tendrá un valor didáctico para toda la población, ya que se constituye en una forma de exponer y dar valor a la diversidad de la flora nativa de Panamá; y, de nuestras casi 10.000 especies vegetales. En este proyecto se han logrado reunir unas 128 especies desde herbáceas y epifitas hasta arbustos y árboles que serán exhibidos en el sitio. Esta selección de las especies que mejor se adaptan al proyecto es una tarea que ha resultado más complicada de lo previsto debido a la escasez de especies nativas disponibles en los viveros.
Estas especies se agruparán por colecciones, resaltando las formas de crecimiento de las plantas, como en la colección de herbáceas y la colección de arbustivas; o algunos de los grupos de plantas más familiares, como la colección de heliconias, la colección de aráceas (anturios y filodendros), la colección de piperáceas (gusanillos), la colección de Zamia y la colección de orquídeas; además de una colección de especies costeras, un muro verde y una cubierta verde extensiva.
Este trabajo implica la colaboración con aliados, como los viveros que nos apoyan en la producción de las especies escogidas; y por ello, en la primera fase del proyecto se contactó al mayor número de viveros de Panamá, con el fin de encontrar la oferta más amplia de especies nativas, o ubicar quien quisiera aceptar el reto de producir las especies que actualmente no se pueden obtener en los viveros comerciales o comunitarios.

Los jardines botánicos juegan un papel muy importante en la educación ambiental y la conservación de las especies, y contribuyen a entender la función de estas plantas en los ecosistemas, el por qué las tenemos que cuidar, cuáles están en peligro de extinción y cómo las podemos proteger. De igual forma contribuyen en la investigación en muchos temas, como la respuesta de las plantas al cambio climático, o identificar cuáles serán las que mejor se adapten a él.

Y, como diría Richard Deverell, director del Real Jardín Botánico de Kew, en Londres, “la botánica es la ciencia que va a salvar a la humanidad “.
07 de marzo


Muchas grandes ciudades tienen lugares donde muestran a los visitantes, nacionales o extranjeros, parte de la riqueza de plantas del país, de la región o del mundo. A estos lugares se les conoce como jardines botánicos porque reúnen el atractivo de un jardín con la interpretación sobre el origen, usos y peculiaridades de las plantas que los conforman. Si bien la ciudad de Panamá cuenta con dos jardines botánicos, al presentarse la oportunidad de diseñar y plantar un jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, que se inaugurará próximamente desde ANCON asumimos el reto con emoción al poder contribuir a la valoración y conocimiento de nuestra flora nativa.

Desde ANCON estamos trabajando en la creación de un nuevo jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, y será inaugurado a lo largo de este año.
Muchas grandes ciudades tienen lugares donde muestran a los visitantes, nacionales o extranjeros, parte de la riqueza de plantas del país, de la región o del mundo. A estos lugares se les conoce como jardines botánicos porque reúnen el atractivo de un jardín con la interpretación sobre el origen, usos y peculiaridades de las plantas que los conforman.
Si bien la ciudad de Panamá cuenta con dos jardines botánicos, al presentarse la oportunidad de diseñar y plantar un jardín botánico que formará parte del Centro de Visitantes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Programa de Saneamiento de Panamá, que se inaugurará próximamente desde ANCON asumimos el reto con emoción al poder contribuir a la valoración y conocimiento de nuestra flora nativa.
Este jardín es un trabajo sumamente importante, y se destacará del resto de los jardines de la ciudad por ser el primero en reunir una colección compuesta únicamente de especies nativas elegidas por sus características de adaptación al clima, por su facilidad de reproducción y por su bajo costo de mantenimiento. Su importancia trasciende el objetivo de embellecer el área, pues tendrá un valor didáctico para toda la población, ya que se constituye en una forma de exponer y dar valor a la diversidad de la flora nativa de Panamá; y, de nuestras casi 10.000 especies vegetales. En este proyecto se han logrado reunir unas 128 especies desde herbáceas y epifitas hasta arbustos y árboles que serán exhibidos en el sitio. Esta selección de las especies que mejor se adaptan al proyecto es una tarea que ha resultado más complicada de lo previsto debido a la escasez de especies nativas disponibles en los viveros.
Estas especies se agruparán por colecciones, resaltando las formas de crecimiento de las plantas, como en la colección de herbáceas y la colección de arbustivas; o algunos de los grupos de plantas más familiares, como la colección de heliconias, la colección de aráceas (anturios y filodendros), la colección de piperáceas (gusanillos), la colección de Zamia y la colección de orquídeas; además de una colección de especies costeras, un muro verde y una cubierta verde extensiva.
Este trabajo implica la colaboración con aliados, como los viveros que nos apoyan en la producción de las especies escogidas; y por ello, en la primera fase del proyecto se contactó al mayor número de viveros de Panamá, con el fin de encontrar la oferta más amplia de especies nativas, o ubicar quien quisiera aceptar el reto de producir las especies que actualmente no se pueden obtener en los viveros comerciales o comunitarios.

Los jardines botánicos juegan un papel muy importante en la educación ambiental y la conservación de las especies, y contribuyen a entender la función de estas plantas en los ecosistemas, el por qué las tenemos que cuidar, cuáles están en peligro de extinción y cómo las podemos proteger. De igual forma contribuyen en la investigación en muchos temas, como la respuesta de las plantas al cambio climático, o identificar cuáles serán las que mejor se adapten a él.

Y, como diría Richard Deverell, director del Real Jardín Botánico de Kew, en Londres, “la botánica es la ciencia que va a salvar a la humanidad “.