III Curso de restauración de ecosistemas degradados con enfoque de cuencas hidrográficas

 

Cuando hablamos de restauración de ecosistemas, el concepto muchas veces no queda claro, confundiéndose con el de reforestación, y es que la restauración va mucho más allá que repoblar con árboles un área que ha sido deforestada, pues involucra restablecer las condiciones originales del área, siendo esta una actividad intencional y multidimensional, donde convergen aspectos ecológicos, como sociales, políticos, económicos y éticos.
Los bosques de las cuencas hidrográficas sufren muchas amenazas y alteraciones; ocasionadas por varios factores que interactúan con distinta intensidad: la densidad poblacional, la situación socioeconómica de la comunidad, los intereses políticos y la existencia de recursos naturales que pueden ser estratégicos. Estas interacciones forman un escenario complejo ante el cual, la posibilidad de restaurar un espacio que ha sido degradado: debe considerar los factores ecológicos del sitio, el nivel de degradación, las condiciones del suelo y la cobertura vegetal, pero también los factores socioculturales.
Con este enfoque de trabajo, y desde 2016, ANCON junto con Fundación Trenco y con el apoyo de ENESA, ejecutan el proyecto multianual “Plan de restauración ecológica de la cuenca alta del Río Escárrea”, que tiene la particularidad de trabajar con dueños de fincas, quienes de manera voluntaria han cedido hectáreas de sus propiedades para ser restauradas. A través del proyecto también se brinda educación ambiental a los voluntarios y a la comunidad chiricana, mediante el convenio con la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI), a partir del cual, y por tercer año consecutivo, se presenta el curso de Restauración Ecológica.
Este año, del 23 al 27 de julio se brindó el III Curso de restauración de ecosistemas degradados y planificación con enfoque en cuencas hidrográficas en la UNACHI con colaboración de Ciudad del Saber, y capacitaciones brindadas por personal de ANCON, MiAmbiente e IDIAP. El curso involucró una gira de campo donde se visitó el área del proyecto en Bugaba, donde se encuentra el vivero de especies nativas que se van a usar en la restauración de la cuenca. En esta actividad participaron 50 estudiantes que podrán aplicar sus conocimientos a corto plazo en restauración de ecosistemas.
El Plan Escárrea, como lo denominan sus ejecutores, sigue involucrando fincas que expresan su interés en integrarse al proyecto, pues hasta ahora ha demostrado ser un instrumento, que, desde su escala, contribuye a la Alianza por el Millón de Hectáreas.

2018-07-31T17:33:23+00:00